Jul
17

Cómo Conseguir Fotografías de Paisajes Más Expresiva

Author // admin
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En nuestras salidas fotográficas, sobre todo aquellas que hacemos por el campo, lo más normal es que, tarde o temprano, hagamos alguna fotografía de paisaje. La fotografía de paisaje es una de las primeras experiencias fotográficas que se realizaron en el mundo.

Este tipo de fotografía, normalmente, busca ser más descriptiva,enseñar lo que tenemos delante. Sin embargo, esta no tiene por quéser la única función de la fotografía paisajística: con un poco de creatividad podemos llegar a convertir estas imágenes en unas fotografías mucho más expresivas que, además de enseñar un paisaje, expliquen una historia o nos ayuden a ver esa realidad que tenemos delante de una manera distinta.

Incluye el Factor Humano en tus Paisajes

El factor humano es muy importante en fotografía, sea cual sea la disciplina que nos ocupe. Ver una figura humana (o una parte reconocible de una figura humana) en una imagen nos acerca emocionalmente a esa fotografía porque le da expresividad. Una persona en una fotografía convierte una simple imagen plana en un escenario en el que pasan historias, así que si lo que queremos es contar alguna historia con nuestra fotografía de paisaje, conseguir colocar en ella un elemento humano nos ayudará enormemente.

Ahora, ¿cómo incluímos a una persona en este tipo de fotografía? Primero de todo, tenemos que tener claro que, con esto, no buscamos la “foto de rigor”. No queremos que aquella persona que vaya a hacernos de modelo se sitúe, simplemente, entre la cámara y el paisaje sin más porque esto nos daría una imagen tipo “tal persona estuvo aquí”, sin ningún misterio, sin mucha expresión. Eso es justo lo contrario de lo que buscamos, queremos que esa figura humana le dé un añadido a nuestra imagen, que aporte algo.

Para ello debemos intentar integrar modelo y fondo de alguna manera. Debemos conseguir que el modelo (especialmente si se trata de alguien que no está acostumbrado a estar delante de las cámaras) se encuentre cómodo en la ubicación, postura y expresión que necesitemos para nuestra fotografía.

Tenemos que tener en cuenta que el hecho de incorporar figuras humanas en la fotografía de paisaje es igual de válido para aquellas fotografías más improvisadas (pongamos, por ejemplo, que estamos de turismo rural e intentamos colocar en nuestro encuadre al compañero de viaje del que dispongamos en ese momento) como si planeamos una sesión con la verdadera intención de conseguir esas fotografías de paisaje más expresivas.

Incluso podemos ser nosotros mismos los que dotemos de expresividad la foto del paisaje que tenemos delante mediante un autorretrato. Lo importante es que sepamos cómo integrar la figura humana de la que dispongamos en ese momento con el escenario que tengamos delante para poder crear una escena, una historia, una narración que nos permita, a la vez, enseñar un lugar y explicar alguna cosa.

Además, aunque puede interesarnos o no, el factor humano nos ayudará, también, adotar de escala aquella imagen. Es decir, nos ayudará a establecer de qué tamaño es aquello que estamos viendo porque podremos compararlo con una figura de un tamaño reconocible. Con un poco de creatividad, además, podemos jugar con eso, aprovechando, por ejemplo, perspectivas y ángulos de visión con los que conseguir engañar el ojo del que vea aquella fotografía.

¿El Protagonista Sólo Puede ser Humano?

En ocasiones hemos dicho que todas las fotografías deberían tener un centro de interés que dote de significado aquella imagen. Según lo que acabamos de contar, un centro de interés ideal podría ser la figura humana, pero no es la única opción de la que disponemos.

Un árbol o una roca estratégicamente colocados pueden ser el centro de atención de una fotografía. Podemos llegar incluso a conseguir el factor humano sin que en la imagen aparezca en ningún momento una figura humana. La siguiente imagen es un buen ejemplo de esto: en ella no aparece ninguna persona. Sin embargo, esa furgoneta que, indudablemente, está conducida por un ser humano, se convierte en el centro de interés de la fotografía y dota al paisaje de expresividad. En este caso, melancolía:

Lo importante siempre, es conseguir transmitir algo con los elementos con los que contamos a la hora de tomar la fotografía. En la foto anterior, por ejemplo, la carretera guía la mirada hasta el punto central de la fotografía, pasando por la furgoneta que le da movimiento a la imagen. Una vez en el centro, donde la carretera deja de verse, empieza la sucesión de montañas. Cada una de un tono más claro que la anterior, hasta llegar al casi blanco del cielo. El ojo hace el viaje hacia el horizonte, de la misma manera que la furgoneta, que se está yendo, lo hará en unos momentos.

¿Existen los Paisajes Abstractos?

La fotografía abstracta es una disciplina muy compleja porque implica poder proyectar en la mente la imagen distinta de aquella que están apreciando los ojos. El caso es que un paisaje puede ser una muy buena excusa para buscar la abstracción fotográfica, sólo tenemos que fijarnos en las líneas, las figuras geométricas, los colores…

¿Qué nos puede ayudar a conseguir una fotografía de paisaje abstracta? Utilizar una focal larga, que nos aísle una parte del paisaje del resto de escena; convertir la fotografía a una escala de grises, para evitar las distracciones de los colores; incluso la misma composición, si somos capaces de convertir aquello que vemos en algo que no sea fácilmente reconocible por el ojo humano.

Debemos Aprender a Mirar las Cosas Fotográficamente

Hace un tiempo descubrimos qué era el peso visual y por qué era tan importante en fotografía y es que una de las cosas más importantes de hacer fotografía es que debemos aprender a ver las cosas de otra manera, de la manera fotográfica. Debemos ser capaces de interpretar aquello que estamos viendo, tanto para poder entender las fotografías que tengamos delante de nuestros ojos, como para poder mejorar en nuestra propia técnica fotográfica.

Una fotografía de paisaje no está formada sólo de, por ejemplo, árboles, piedras, caminos y un cielo con nubes. Una fotografía de paisajes tiene líneas (artificiales y/o naturales) que conducen a sitios, la naturaleza tiene, también, una manera de enseñarnos que las cosas están más cerca o más lejos. Todos los objetos que forman una fotografía tienen una dirección (aunque no tengan cara) y, en función de como utilicemos, respetemos o potenciemos esa dirección, esas líneas, o esos recursos naturales, nuestra fotografía significará una cosa u otra.

¿A qué viene todo esto? Muchas veces se han dado directrices para mejorar en la fotografía de paisajes pero siguiendo todos estos consejos a rajatabla y sin añadir nada de nuestra propia cosecha, sólo conseguiremos paisajes-postal. Como siempre: antes de tomar la fotografía, deberías intentar previsualizar qué es lo que quieres conseguir con ella y, de esta manera, podrás saber qué reglas debes seguir y qué reglas debes romper en cada momento.

 

 

Fuente: http://www.dzoom.org.es/como-conseguir-fotografias-de-paisajes-mas-expresivas/

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